lunes, 7 de julio de 2014

La controversia de la dualidad Sephirot/Qlipoth



Comencemos definiendo aspectos básicos de manera breve: ¿Qué es un Sephirot?

Un Sephirot o Sephira es uno de los diez aspectos arquetípicos que emanaron de la Unidad primordial cuando el cosmos fue creado a partir del colapso del Ain Soph (la nada y el vacío) el cual creó la Luz de la que está compuesto todo lo que existe, tal como los siete colores primarios emanan del rayo de luz blanca al atravesar el prisma. Cada Sephirot representa un aspecto cualitativo del Todo, ya sea Fuerza, Sabiduría, Belleza etc. La integración de estos aspectos entre sí mismos y su posterior balance da como resultado la Creación final, es decir Malkuth, la Sephira final, donde todas las fuerzas disgregadas de la unidad inicial encuentran su integración de nuevo como una diversidad equilibrada, en el reino de lo existente que conocemos como el mundo visible. Es en Malkuth donde se resuelve el conflicto de la separación ya que los aspectos primarios se unifican de nuevo como 10 Sephiras, el número equivalente al 1 (la Unidad primordial) manifestado, mediante la realización del Ser Supremo en una figura tangible, el Adam crístico, la piedra filosofal, el hombre auto-realizado que contiene y equilibra todas las cualidades del ser divino unitario (Sephiras), es decir, el Logos hecho carne. Las diez Sephiras en balance son semejantes a la unidad suprema de la que surgió todo, a la vez siendo una creación de esta misma unidad a semejanza de sí misma.
Sin embargo el balance de las diez Sephiras no se da de manera inmediata sino que progresa desde la creación, atravesando conflictos y desequilibrios mientras la Unidad manifestada tiene lugar. Estas fuerzas de conflicto y transformación generan vórtices donde se incuban las Sephiras, siendo el vórtice la sombra misma de estas, es decir, el producto no balanceado de la entidad arquetípica que no se ha integrado con el resto. Estas fuerzas adversas no son sino la inercia de la unidad primordial que se resiste a ser manifestada fuera de su totalidad inefable; para cada Sephira existe una fuerza inercial opuesta y es llamada Qlipoth.

¿Qué es un Qlipoth?

La fuerza inercial que resiste a la creación de una entidad semejante a la unidad fuera de la misma unidad, que se rehúsa a la existencia de Dios en forma material, es decir a la realización última del hombre, crea los Qlipoths, los cascarones, los egos; es representada por el “Oponente”, el Ego, Satanael, la fuerza que se niega a la realización del Hombre divino. Esto de acuerdo a la Qabalah tradicional.

Otras corrientes modernas han indagado en los Qlipoths como fuentes de poderes ocultos y descubrimientos profundos acerca de la realidad, así como “vías” inter-dimensionales mediante las cuales se puede acceder y actuar en diferentes planos según sea el Qlipoth. Esto también es cierto y se verifica en la naturaleza de los Qlipoth, ellos son las hendiduras y los canales en donde se incuban las Sephiras y el vacío sobre los cuales se manifiesta el efecto de la luz; el plano de los Qlipoths es también el reino al cual se accede al entrar en Daath (el abismo) que es aquella brecha que separa el Ruach, es decir el alma individual que contiene los 7 principios arquetípicos fundamentales equilibrados en Tipheret, de la triada Sephirótica superior de Binah, Chokmah y Kether, el plano de Neschamah o el Alma Universal. Para llegar a Kether (La fuente/Corona) realizando la totalidad, además de adquirir auténtica sabiduría (Chokmah) y entendimiento (Binah) de la naturaleza de la creación, es necesario “atravesar” el abismo, es decir, tener encuentro con el aspecto oscuro de la creación, aquel donde se gesta todo lo que existe. Ya que en el abismo se incuba la creación, este no tiene cualidad alguna sino que contiene todas las cualidades en potencia, y todas las formas imaginables, es potencialidad pura e indefinición caótica, es allí donde se tiene acceso a todos los aspectos no equilibrados (no realizados) de las Sephira y donde se confrontan y conocen los Qlipoths. Existen otras formas de acceder al Sitra Ahra (el árbol del conocimiento o el conjunto de los diez qlipoths), una de ellas es por Yesod, sin embargo las peculiaridades de tales actividades serán dejadas para otro tema.

Todo esto a grandes rasgos sólo para ilustrar el tema a continuación, para mayor información investigar sobre Kabalah, Sephirots y Qlipoths

Tenemos entonces una creación dual, una búsqueda que intenta realizar a Dios fuera de sí e integrarlo finalmente con el todo, y una fuerza opositora que pretende disgregar la configuración de los diferentes aspectos de la Unidad divina primordial y disolverlos de nuevo en la totalidad informe inicial; esto sucede debido a que todo aquello que existe se encuentra en perfecto equilibrio, de manera que la intención creativa se encuentra con una intención destructiva de naturaleza inversa y equivalente, dados los principios de Polaridad y Causalidad. Es en este punto donde se recae en la confusión más común, en donde se generan todas las teorías que pretenden realizar la propia divinidad negando la naturaleza misma de ella: No hay oposición entre los Sephirots y Qlipoths sino aparente, ¿Se puede considerar al huevo y al cascarón como entidades separadas?  ¿Se puede pretender adquirir el fruto del huevo tan sólo desde el cascarón? Aquellos que pretenden adquirir la auto-deificación y al mismo tiempo están negando la divinidad, el contenido de esta, sus cualidades, no adquieren sino demencia y no logran sino perderse en el abismo.

Las palabras están compuestas tanto de las ondas como del medio en el que se transfieren, las letras están hechas tanto del fondo vacío como de las letras, pretender realizar la Gran Obra percibiendo aún dualidad y oposición es recaer en la ignorancia de sí mismo.

Para ejemplificar esto explicaré comparativamente a Tipheret y a Thagirion.

Tipheret es la Sephira de la “belleza”, ¿qué es la belleza? Todo aquello que consideramos bello esconde una secreta armonía: La mona lisa, las espirales de una rosa, el compás de las gotas de lluvia, la simetría de un rostro atractivo, la proporción áurea detrás de todas las formas; el universo está construido de geometría y es esta geometría lo que entendemos como bello, armónico, todo aquello que no logra tal armonía tiende a la destrucción y no logra subsistir. Tipheret es la Sephira que integra y equilibra a las demás, es el aspecto solar, central, individual de la existencia, el yo verdadero detrás de todas las cosas. Krishna, cuyo nombre significa “supremamente atractivo” es una representación de Tipheret, así como lo es cualquier arquetípico mesiánico solar, los cuales tienen como característica su gran carisma y cualidades de liderazgo. La armonía, Tipheret, es la fuerza que mantiene integrada la realidad, así como el sol al sistema solar, así como el Self a la psique; podemos observar a Tipheret en el orden matemático geométrico de todas las cosas, en la musicalidad de la existencia, en la integración sistemática de todos los seres vivos.

Todos los seres vivos mantienen una relación de perfecta armonía, esto es la belleza de la naturaleza, es el perfecto equilibrio de los ecosistemas lo que les permite continuar existiendo a todos los individuos que lo componen. Esta breve descripción de la belleza de la vida sería la Sephira de Tipheret, el aspecto luminoso.

Sin embargo observemos que para conservar tal armonía los seres deben estar enfrascados en una co-dependencia hostil, que les obliga irremediablemente a destruirse los unos a los otros por el mero hecho de seguir existiendo, inclusive entre los de su misma especie en el caso de la preservación por competencia sexual; todos los seres vivos están inmersos en esta cadena de mutua aniquilación y violencia, y aquellos que no tengan el privilegio de devorar y usar a otros para su supervivencia, serán usados para la supervivencia de otros. Todos los seres están obligados a destruirse los unos a los otros para sobrevivir, tal como los gladiadores de un coliseo romano.

Así, todo lo que busca la armonía inevitablemente encontrará el conflicto, todo lo que busca la belleza encontrará la angustia, las fuerzas que se requieren para conservar el equilibro requieren de la violenta destructividad para preservarlo, así como una sociedad humana requiere de implementar leyes y castigos para preservar la civilización. Esto es el aspecto oscuro de Tipheret, Thagirion: “Violencia, los que disputan”.
Ambos lados del mismo aspecto de la realidad son indivisibles, existen al mismo tiempo y no se oponen sino que se complementan, más aún, son uno el producto del otro: Toda guerra se produce por la búsqueda de un pueblo de incrementar su armonía e integrarlo todo dentro de una unidad, toda búsqueda de la unidad armónica produce un inevitable conflicto; más aún, podemos observar este fenómeno todos los días en nuestras vidas en el perpetuo conflicto que conlleva someter nuestros impulsos para poder llevar una vida armónica con el resto de la sociedad, en esto conocemos que la armonía de nuestra civilización se fundamenta en el conflicto interior.                     

La armonía y el conflicto, la belleza y la violencia ¿Por qué son tan bellos los felinos si no es por su naturaleza violenta?

Toda sombra existe al mismo tiempo que el objeto que la proyecta, y no se opone a este, ni le perturba, ni le complementa, simplemente es al mismo tiempo que él, es un producto de él, es parte indivisible de él. Todo Qlipoth no es sino el aspecto velado de una cualidad divina, aquel que la consciencia generalmente tiende a ignorar, aquello de lo que se compone la sombra de la psique humana; al mismo tiempo toda Sephira se gesta a partir de la oscuridad y el conflicto, y no es sino mediante este, mediante el sufrimiento, el caos, el esfuerzo y la lucha que se llega a concretar la realización de una Sephira. El árbol del conocimiento no es sino la sombra, el reflejo, del árbol de la vida, y es mediante el reflejo que llegamos a conocer algo que, siendo desde siempre parte de nosotros, no llegamos a ver.

Es al salir del agua que el pez la comprende, es al faltarle el oxígeno que una persona llega a comprender el respirar.

Es caer en un absurdo el pretender alcanzar la meta final mediante sólo un aspecto de la aparente realidad, es incomprensión tanto del árbol sephirótico como también del qliphótico, el buscar la deificación sin tener en cuenta que no existe sino un solo árbol; es el mismo absurdo buscar la auto-realización solamente mediante el Alkahest (la disolución de los metales) sin los metales, como lo es de ingenuo pretender que se puede realizar Alquimia sin el disolvente.

¿Qué se puede violentar si no existe armonía, que se puede corromper sin la existencia de la pureza? Los llamados Qlipoths no son auto-existentes sino que son simplemente el reflejo inverso, la sombra, de las Sephiras. Es un error lógico pretender trabajar con la “Violencia, Disputa”, cuando la violencia/disputa no es sino una circunstancia que tiene efecto sobre un aspecto de la realidad, es decir, no existe por sí misma. ¿O acaso puede existir la fealdad sin la belleza? ¿Qué sustancia tiene el engaño sin la verdad?

Sólo un Maestro de la Mentira puede ser un Maestro de la Verdad, y viceversa. Ya sea mediante la vía de la revelación de la mentira, o la vía de la realización de la verdad, se encuentra la misma meta.


¿O acaso a la verdad le importa porque medio se ha de llegar a ella?

domingo, 6 de julio de 2014

LOS ERRORES DEL ADEPTO: LA FALSA INTENCIÓN (II)



Innumerables personas inician en el sendero espiritual con innumerable cantidad de intenciones erradas. No existe una razón correcta para iniciar el sendero espiritual-mágicko, cualquier factor desencadenante es válido para orientar al auténtico ser en su propósito original, sin embargo sucede que muchas veces el ego toma el mando y se aferra a esta intención original que debe ser abandonada al ascender en el camino, la cual puede tener resultados contraproducentes y llevar al alma a la perdición en los laberintos de Samsara; el deseo de superar una condición dolorosa o de impotencia, la necesidad de sanar interiormente, la búsqueda del amor, el cumplimiento de los deseos frustrados, la búsqueda de venganza, la necesidad de ser fuerte, la curiosidad infértil o una personalidad sociópata que busque desligarse del común de su entorno social; todas ellas son razones comunes para que el “Lila”, la trampa divina, ejerza su efecto sobre la persona y le oriente hacia la búsqueda interior que tendrá como resultado final la auto-realización del ser.

Por supuesto, la mayoría no pretende ni siquiera tiene considerado el lograr esa auto-realización, sino que en general, consciente o inconscientemente, el individuo se enfrasca en la búsqueda de la obtención de sus deseos egoístas o motivaciones ocultas, o es coaccionado por sus padres o tutores o por la cultura que le rodea para continuar en un sendero espiritual específico con la búsqueda de obtener una meta determinada. En todos los casos anteriores, sin tener una intención consciente y determinada de alcanzar la meta de la auto-realización, el adepto que inicia el supuesto camino en realidad sólo se encuentra en la antesala, dando vueltas entre sus propias preocupaciones y fantasías pre-impuestas.
Para realmente ser un iniciado se debe uno comprometer con alcanzar la realización de la Gran Obra, teniendo la disposición de abandonar todo inclusive a sí mismo, de conquistar todo inclusive a sí mismo. Cuando el adepto pretende seguir un camino espiritual pero al mismo tiempo se encuentra obedeciendo ya sea a sus propios impulsos básicos o a los deseos de otros que le han orillado por ese camino, entonces lo que tiene ante sí es un falso camino que proviene de una falsa intención: la intención de justificar el cumplimiento de un deseo egoísta por medio de un sendero espiritual.

Es cierto que los poderes desarrollados por medio de la Vía pueden cumplir distintas funciones que son del mayor interés de la comunidad vulgar: se pueden sanar enfermedades, producirlas, dañar o beneficiar, invocar facultades superiores, desarrollar talentos que darán superioridad sobre el común de los individuos, provocar el deseo de los otros, manipularles, se puede retrasar el envejecimiento y obtener fortaleza física y psicológica superior, desatar potentes fuerzas sexuales, y un gran número de etcéteras que se compone tanto de “buenas” como de “malas” intenciones, las cuales están todas erradas.

¿Por qué es errado tener la intención de curar a otros, por ejemplo? La intención de curar no es errada, sin embargo si la intención de seguir un sendero espiritual es la de obtener poderes para curación, entonces se cae en una ilusión y un estancamiento, ya que no se está siguiendo la meta espiritual sino que se recogen los frutos de su práctica y se usan para fines temporales y mundanos; aquel que centra la idea de sendero espiritual en el propósito de realizar el “bien” para el mundo está ignorando la profunda naturaleza del propósito de la encarnación del alma, está actuando de manera inconsciente porque está evadiendo el hecho de que la enfermedad y la muerte no son sino condiciones entre muchas otras, de las cuales el yo espiritual obtiene conocimiento. También recae en el error aquel que, obteniendo poder mediante secretos y prácticas realizadas en su sendero, usa tal poder para conseguir fines temporales y egoístas, tales como beneficios materiales, placeres y la destrucción de “sus enemigos”; este también incurre en la ignorancia al no entender que el espíritu, que es aquello que realmente importa, no sufre daño alguno y es inmutable y eterno, y falla al entender que todas sus complacencias materiales y destructividad no son más que agitar el polvo inútilmente perdiendo el tiempo y desperdiciando la energía que debería emplear para realizar su propia divinidad.
La falsa intención generalmente proviene de la identificación con la “víctima”:

Víctima

              

  Existen tres tipos de roles que representan a la mentalidad de víctima, los cuales forman el “triángulo del des-empoderamiento”:
  • La víctima
  • El victimario
  • El salvador
Cuando una persona sufre dificultades en su vida, especialmente en su niñez, genera la mentalidad de la víctima, que es una estructura de pensamiento que se repite y se “incrusta” en la personalidad, de forma que se manifiesta continuamente aún en contra del deseo de uno mismo. Cuando adquirimos actitudes como “no me importa, no puedo hacer nada, no se puede mejorar, no soy lo suficientemente bueno, todos pensarán que estoy loco, los otros tuvieron la culpa, mis padres, mi país, mi sociedad, las circunstancias” entonces estamos renunciando al poder de nuestra voluntad y dándoselo a cualquier cosa que nombremos como culpable por nuestra situación que no sea nosotros mismos; al victimizarnos de esta forma nos bloqueamos de ser lo que auténticamente somos y nos convertimos en lo que cualquier cosa que se atraviese en nuestro camino nos convierta. 
En esta situación podemos adquirir tres poses, que en el fondo son la misma:

  1. Podemos ser simplemente la víctima, y adoptar la pose del proverbial elefante atado a una cuerda que no podría detenerlo, pero que él cree que podría, entonces, ¿Dónde está la soga sino en su mente? Y esta soga se llama victimización.
  2. Podemos también adoptar la pose del victimario, simplemente decir “si todo es así, si a mí me lastimaron y me hicieron mal, entonces las cosas son así y nada se puede hacer al respecto, entonces debo ser yo quien lastime a los demás para obtener un beneficio”, y sumergirnos en el miedo que nos lleva al odio y a la crueldad, al terror de sentirnos siempre víctimas en potencia que nos orilla a la falsa necesidad de victimizar a otros para escapar del círculo vicioso, sin darnos cuenta que sólo lo estamos preservando y aumentando, para los demás y para nosotros mismos.
  3. Finalmente, podríamos adoptar la pose del salvador, creyendo que debemos rescatar a los demás del barco que se hunde o del edificio que arde en llamas, siempre tomando una posición de huída, sin darnos cuenta de que el único barco que se hunde es nuestra esperanza, y el único edificio en llamas es nuestra fortaleza, siendo víctimas creemos a todos víctimas, e intentamos hacer que todos huyan con nosotros.


La situación psicológica de “víctima” proviene de Avidya, “ignorancia acerca de la naturaleza de la realidad”, cuando el individuo se encuentra sumergido en esta niebla de ignorancia, cree o pretende creer que su propósito es encontrar la placidez y la satisfacción en este mundo, cumplir sus deseos y encontrar la “felicidad”; dentro de este pensamiento infantil sigue atado a la pasividad ignorante de la obviedad de los sucesos de la naturaleza: ignora que la naturaleza de la vida es una continua transformación y evolución, que la quietud es irrealizable en el mundo de las formas y que sólo puede encontrar la paz y contentamiento que busca al identificarse con lo inmutable, con el espíritu. La persona que se encuentra bajo Avidya no comprende que su vida es una mera oportunidad de laborar su propia alma para que, arduamente, pueda elevar su nivel de perfeccionamiento hasta alcanzar el carácter de Unidad y auto-realizarse en su divinidad innata en potencia.

Aquel que ha despertado ve en todos los afanes materialistas de los otros, inclusive en sus buenas intenciones de sanación y salvación, meros niños jugando con la arena, puesto que ¿qué bien se le puede hacer al polvo? Es sólo el espíritu quien aprende y obtiene algún beneficio real de esta interacción con la tierra.

En realidad, la intención de alcanzar la divinidad, “Der Wille zur Macht” (la voluntad de poder) es la única intención verdadera, trasciende la falsedad de la aparente multiplicidad de las intenciones derivadas en innumerables objetos del mundo de las formas, en donde se pierde la intencionalidad en el engaño de las innumerables representaciones. La voluntad cae en el laberinto de los espejos y anda vestida con los harapos del mendigo, pero con Vidya (verdad) se purifica y reconoce a sí misma como Una sola y se viste de la Corona, al atravesar el sendero del héroe.
                                                                                 

    Héroe.

            
¿Cómo podríamos, habiéndonos reconocido en alguna de estas tres expresiones (víctima/victimario/salvador) siendo esclavos del polvo, librarnos de nuestras ataduras? ¿Cómo se libraría el elefante de la soga física? Primeramente siendo consciente de que la fortaleza de esa misma soga no está en la soga por sí misma, sino en la soga mental; una vez se ha concientizado algo, este algo se puede confrontar y vencer. ¿Cuál es el camino del héroe? El héroe es el personaje en las historias que siempre toma el mando de la situación y confronta sus problemas con valor, es aquel que ha sufrido y ha decidido tomar el poder para cambiar su vida, y de ser posible, la de los demás, renunciando a convertirse en un esclavo sumiso de las circunstancias, evitando la tentación de ser un esclavo del rencor y el miedo, y no cayendo en la ilusión tentadora de huir y hacer huir, sino en cambio, luchar y hacer luchar. ¿Cuáles son las cualidades del héroe?:
  • Voluntad.
  • Espíritu.
  • Inteligencia.
Un ser con Voluntad jamás podría caer en un estado de victimización, no se abandonaría a sí mismo, ni a sus ideales, ni a sus sueños, no abandonaría sus valores, pero no permitiría que nadie se los impusiera; la voluntad en un individuo es la manifestación de la elección y por ende de la libertad, es el empoderamiento, el uso de la facultad de ser libre, siendo la libertad el estado donde puede manifestarse tal como es, y tener justo aquello que desea. Dueño de sí mismo, quien ejerce la voluntad se ha adueñado del mundo.

Con Espíritu, es compasivo, porque es grande, porque es fuerte y conoce la debilidad, es el protector de su especie porque se reconoce a sí mismo en cada persona, en cada ser, porque no es engañado por el sentimiento de víctima y la mezquindad del miedo a ser superado y derrotado, no necesita destruir a otros para ser grande, sino que, siendo grande, es el roble de todos.

Con Inteligencia no puede ser atrapado por engaños y fantasías, por sombras interiores o externas; astuto, revela las mentiras de la sociedad y del mundo y revela las verdades de ambos, y conociéndose a sí mismo, se auto-perfecciona, conociendo al otro, vence. 
Apropiándose de todas las ideologías, artes, ciencias y facultades del hombre y adoptando la comprensión natural de las cosas, siempre adaptándose, forjando estructuras, dibujando diseños, imaginando soluciones, refinando sus habilidades, supera todo obstáculo como el agua que erosiona toda piedra.

Aquel que no conoce la verdadera naturaleza de su existencia y por ende no entiende su propósito, que permanece perdido persiguiendo innumerables reflejos en el laberinto de espejos, que cree que se beneficia de sus “logros” mientras más poder adquiere, cuando en realidad sólo se aleja más y más de su objetivo primordial y pierde el tiempo y su valiosa vida, ha caído en la falsa intención y no se encuentra avanzando, por muchos logros aparentes que logre, sino que da vueltas entre los pasillos de la ilusión.

sábado, 5 de julio de 2014

DEFENSA BÁSICA.






Aquí se tratarán sencillos fundamentos para lidiar con los problemas más comunes del Mago relativos a la hostilidad de energías, entidades y otros practicantes.

Meditación.


La meditación es el pilar indispensable de toda defensa mágica, es lo que el entrenamiento al soldado y la práctica al músico; puedes tener todo el conocimiento teórico  en complejidad sobre las espadas y el arte de la esgrima, pero sin la fuerza y la práctica para blandir una, no servirás de mucho usándola. Todo Mago debería ser versado en varios tipos de meditación, por lo menos.

-Respiración.

La energía que reside en todas las cosas se llama prana, es la energía que da vitalidad a nuestro sistema psico-físico y la que en esencia nos convierte en seres vivos; se acumula en la base de la columna y alimenta con un fluir continuo nuestros chakras y nadis (conductos energéticos); se libera en grandes cantidades con el orgasmo, emociones fuertes y esfuerzos muy grandes; cuando se desata de manera definitiva se le llama el despertar del kundalini e inunda de prana todos nuestros centros energéticos.

El medio para acceder a esta energía es mediante la respiración, y esta es nuestra conexión con ella. El practicar una respiración profunda y controlada nos permite desarrollar tanto potencia como control de esta energía, la cual es la esencia de la energía que se usa en la Magia y que usaremos en las prácticas descritas a continuación. La manera correcta de respirar en la meditación es inspirar por 8 segundos, retener por 4, expirar por 8 segundos, retener por 4, sin embargo antes de llegar a esta capacidad se pueden adaptar los ciclos de esta manera: 7-3-7-3, 6-2-6-2, 5-1-5-1, de acuerdo a cada persona. Asimismo, un practicante experimentado puede aumentar la duración de los ciclos.

-Campo áurico.

Así como la tierra, el sol y otros cuerpos celestes generan un campo magnético alrededor de su masa debido a la actividad de su núcleo, la respiración en una persona, es decir, el continuo movimiento de la energía pránica en su cuerpo, genera el campo áurico, que es una “cubierta” psico-magnética que le envuelve. Este campo áurico cumple dos funciones principales: una, es el medio mediante el cual percibimos las energías inmediatas a nuestro alrededor; dos, es nuestra principal defensa contra esas mismas energías, tanto del ambiente, de entidades, como de personas.
Una analogía muy apropiada para este campo áurico sería que es nuestra piel energética. Mediante esta “piel” somos capaces tanto de percibir nuestro medio energético como de defendernos de los “gérmenes” energéticos (definición que engloba toda energía hostil).
Mediante la meditación y la respiración incrementamos la potencia, definición y control de este campo áurico, de forma que somos más capaces de enfocar la empatía, defendernos en todo momento de las energías negativas del ambiente y de otras personas en nuestra presencia, desarrollar nuestras capacidades de concentración y memoria (conservación y estabilidad de la energía), mediante la visualización y voluntad, generar una mayor “solidez” de manera inmediata para defendernos en el momento (escudo psíquico), y  volvernos indetectables para posibles atacantes (escudo de sombra).

-Contemplación.

Hay algo que es indispensable en un combate, y es la inteligencia. La C.I.A. (Agencia Central de Inteligencia en sus siglas en inglés) es una organización muy importante en la defensa de un país con muchos enemigos, cuyo edificio principal es un pentágono, símbolo mágico de la defensa, pero no nos extenderemos en ello; la idea es: Es muy importante estar consciente de aquello que te puede dañar, tanto externa como internamente.
La meditación desarrolla la contemplación, que deriva en la consciencia de nuestro propio ser y nuestro entorno y su entendimiento efectivo, sin esto, por mucha capacidad de defensa y ataque que tengamos, no sabremos como y sobre que actuar y seremos tan inútiles como un Hércules ciego.
La detección de energías hostiles, ataques, perturbaciones y daños internos, invasión de consciencia y cálculo de riesgos, todo esto deriva de la contemplación. La continua práctica de la meditación desarrolla esta facultad.

-Concentración, proyección, visualización.

Podríamos llamar a estas las facultades de “ataque” que son desarrolladas mediante la meditación, y todas se basan en dos facultades mentales: acumulación y diseño. Nuestra mente en si es un flujo de energía, al cual podemos conducir, acumular, y dar forma; por ejemplo, cuando tenemos un examen difícil o una tarea muy compleja, usamos la capacidad de conducción para ordenar a esta energía a que actúe sobre un determinado punto de manera que podamos salir airosos. También, cuando necesitamos desarrollar una solución que requiere creatividad, usamos la imaginación para deducir posibles soluciones; este es acto de diseño.
¿Cómo podemos usar esto para defendernos?
Para descubrir algo oculto. Todo misterio o cosa oculta saldrá a la luz dada la suficiente energía mental aplicada sobre ese punto en específico.
Para destruir una formación negativa. Una concentración intensa sobre alguna entidad o residuo energético, con intención destructiva, lo destruirá. Como un láser. Para esto podemos usar la visualización del fuego: concentrándonos sobre un punto en específico visualizando como arde en llamas, y aplicando la correcta intención con la suficiente voluntad y dirección, acabará por desintegrar esa formación.
Visualizar que algo se destruye o se va, con la correcta intención, dirigirá energía para que ese acto imaginado suceda.
Para crear defensas, refugios, duplicados, laberintos. Prácticas más avanzadas de visualización que se verán más adelante.


Talismanes. 

Como vimos antes, toda persona es en si un generador de energía psico-magnética y siempre está emanando con sus actos, emociones, pensamientos y el mero hecho de estar viva, energía transmutadora/conformadora de su entorno. Hacemos esto continuamente de manera inconsciente y con ello vamos polarizando los objetos de nuestro entorno, especialmente los que siempre usamos y llevamos más cerca de nosotros, esto crea amuletos, que son objetos cercanos a nosotros con los cuales llevamos una relación afectiva y de esta forma cargamos de nuestra energía. Sin embargo los talismanes conllevan estos inconvenientes:

  • -Dado que no fueron limpiados, contienen además las impregnaciones de otras emanaciones.
  • -Al no estar consagrados y dedicados, no conllevan una función específica sino que sólo son acumuladores de energía. Esto tiene su propia función cuando se requiere una muestra de cierta energía acumulada propia o de algún otro, pero no tienen un actividad vibratoria propia de manera que no cumplen con una función de acuerdo a la voluntad del Mago.
  • -De la misma manera, no están protegidos contra el continuo flujo de todo tipo de emanaciones de la vida diaria, y no conllevan un simbolismo dentro de la consciencia, de manera que no se puede acceder a la utilización de estos como herramientas ligadas a la mente.

Un talismán es un objeto que se porta cotidianamente, que ha sido limpiado previamente de residuos de emanaciones, ha sido consagrado para tener una vibración y función específica, dedicado a una imagen arquetípica de manera que se alinee con la función de esta, y a partir de todo esto ha sido sellado para cumplir únicamente esa función y no acumular más emanaciones
Hay que tener en cuenta que cada material para un talismán también lleva su propia vibración y función, y es preferible crear un talismán de un material acorde a la función específica. Por ejemplo: 
  • -Los metales generalmente se usan para potenciar una facultad, como la plata para el intelecto y la intuición, el oro para la vitalidad y clarividencia, el hierro para la estabilidad y la defensa, etc.
  • -Las piedras y cristales tienen afinidad con el flujo y transmutación de energías, como la amatista para purificar, el cuarzo para desviar y bloquear, la obsidiana para canalizar.
  • -Las maderas tienen afinidad con el flujo de la energía corporal y son excelentes varitas y bastones ya que sirven de extensión al flujo natural de las extremidades del Mago. También se usan para magia elemental.
  • -Las telas apoyan y dirigen el campo áurico y se usan para potenciar efectos de la presencia personal y como defensa de las emanaciones del ambiente.
  • -Los aceites, esencias y demás elementos líquidos sirven tanto para nulificar la vibración de un ambiente como para conservarla, dependiendo de la consagración.
  • -Es recomendable no usar nunca plásticos o elementos artificiales, así como de ninguna manera artículos eléctricos, estos de hecho nulifican la energía vital del ambiente.


Otra cosa a tener en cuenta es el lugar a colocar el talismán, es decir, conocer las correspondencias de cada lado del cuerpo, cada zona, la correspondencia elemental de cada dedo si es un anillo, si es un collar tomar en cuenta que la altura (el largo de la cadena/sujetador) determinará su relación con el cuarto o sexto chakra, un sombrero para el séptimo, cinturones o pantalones para el primero o segundo…etc.
Conociendo estos factores a tomar en cuenta, procedemos a describir el primer paso.


Limpieza 

Existen cuatro elementos básicos que se usan en la limpieza de las herramientas: Sal, Agua, Fuego, Incienso. Todos ellos deben ser “exorcizados” previamente mediante un sencillo ejercicio de visualización acompañado de un verso (en el caso del fuego esto se hace con la vela o el objeto inflamable y su contenedor).
  1. -Se dibuja un pentáculo (estrella de cinco puntas) con el dedo índice derecho visualizando que se traza de esta manera una figura de luz intensa, esto se hace sobre el objeto a purificar, visualizando como esa luz envuelve todo el objeto y lo “limpia” de todo residuo; mientras se hace esto se recita: Es mi Voluntad la que te ordena seas purificado de todo aquello que no Eres, te conjuro para que vuelvas a tu Esencia original y permanezcas limpio como en el principio Eras. Vuélvete uno y solo uno con mi Voluntad y obedece solo la Voz de mi deseo y pensamiento. ES.
  2. De esta manera los elementos para la purificación son hechos puros.Teniendo los elementos, se hace esto:
  3. -Con la sal, se sepulta el objeto espolvoreándola lentamente sobre el, cuando el objeto esté completamente cubierto, dentro de lo posible, se visualiza como la sal absorbe todo residuo del objeto.
  4. -Con el agua, que debe estar en una botella de cristal de preferencia, se moja el objeto vaciando el agua lentamente sobre él visualizando como se lleva consigo todo residuo, o se sumerge en un tazón con agua y se visualiza como todo residuo se diluye en ella.
  5. -Con el fuego, se pasa la vela de abajo hacia arriba y luego de izquierda a derecha sobre el objeto, visualizando como el fuego sagrado quema toda incrustación indeseada en el.
  6. -Con el incienso, se hace el mismo movimiento que con el fuego, pero además se hace pasar el humo por detrás y de ser posible por los rincones, visualizando como se hace humo asimismo toda energía residual.
  7. (Si es posible usar los cuatro elementos para purificar, es mejor, sin embargo muchas veces no se podrá así, por ejemplo para aceites no se podrá usar sal, para ropas, no se podrá usar agua, etc. Aquí entra la creatividad del Mago, y también su prudencia)


El RPM es la forma más conocida y tal vez la más eficaz de limpieza y protección


Consagración.

 

El consagrar un objeto le crea una relación con los planos sutiles y le otorga una función específica dictada por el Mago, esto significa que el practicante tendrá una conexión con el objeto que le permitirá canalizar su Voluntad mediante el.

Después de haber limpiado el objeto, se procede a dibujar, con el dedo índice de la mano derecha, un triángulo de energía dorada sobre el objeto, diciendo “así como es arriba…”
Después, con el mismo dedo de la mano izquierda, se procede a dibujar un triángulo que se visualizará sólido, como de obsidiana, terminando con “…es abajo.”

Entonces, con las manos extendidas con las palmas hacia arriba estando frente al objeto, se procede a recitar: “Yo te consagro para___(se describe la función que se desea sea sellada en la herramienta y que cumplirá siempre sujeta a la Voluntad del Mago)__. Yo Soy Tú Dueño y te Sello de manera que sólo atiendes ahora a la Ley de Mi Palabra y el Decreto de mi Ser. ES”
Con el índice de la mano derecha se hace el signo del silencio (dedo sobre la boca) mientras se toca el corazón con la mano izquierda, esto simboliza que este acto es un secreto guardado en tu corazón. Se da por terminado.
Las herramientas del Mago no deben ser tocadas por nadie más, salvo excepcionales circunstancias y con personas de total confianza. Tampoco se debe dejar en cualquier lugar, sino tenerle un lugar específico en el altar o dentro de un cofre, o en su defecto un cajón particular y protegido de algún mueble.


Dedicación. 

Para algunas herramientas se deseará una función más avanzada y específica, y que conlleve una vibración más directa a un fin en particular, para esto usaremos los arquetipos, los dioses o fuerzas elementales del cosmos.

La dedicación depende mucho de la creatividad del Mago y del caso específico (dios o fuerza específico) que ataña al asunto en cuestión. Esto es porque debe ser muy personal, ya que debe ir muy ligado al propio Ser y su relación con el arquetipo.

Este es un ejemplo de dedicación básica de un bastón de batalla Mágica al dios Seth:

Después de haber hecho la consagración, y antes de hacer el signo del secreto, se debe incluir un ritual que va de esta manera (nótese la estructura para repetirla en la propia aplicación)
Se toma el bastón con ambas manos y se eleva frente al altar o centro del ritual en su defecto, entonces, y esto es muy importante, debe visualizarse al dios que aparece detrás del altar en todo su poder, belleza, gloria o cualesquiera sea su facultad representativa, y debe tenerse la actitud de solemnidad y respeto mientras se visualiza intensamente esta visión, así como debe tomarse una emoción que corresponda a la presencia del dios, ya sea admiración, coraje, alegría, deseo, inclusive terror, debe reproducirse el acto tal cual si estuviera el dios presente. Cuando ha llegado el dios a este plano por entero, esto es, se ha logrado una visualización constante y estable con toda claridad, entonces se procede a recitarle un verso poético que ensalce sus cualidades primordiales y con el cual se le mostrará el respeto; cuando se visualice que el dios ha aceptado esta muestra de reverencia, el extenderá las manos para tomar el bastón, entonces se debe dejar el bastón en el altar visualizando como el dios lo toma con sus manos. Entonces Seth, el dios de la guerra y la tormenta, irguiendo su poderosa y temible figura alzará el bastón al cielo mientras exclama con poderosa voz algo así “¡Yo, Señor Supremo de la Guerra, el terror de Apep, el guardián del Caos, Aquel que da Victoria a los ejércitos y hace polvo a los enemigos, Yo, acepto esta ofrenda y le imbuyo de mi poder. Esta es el arma del Señor Seth, te la otorgo, para que con ella destruyas a nuestros enemigos!”
Acto seguido se toma del altar el bastón, haciendo una reverencia, y teniéndola en las manos sintiendo su poder, se procede a darle un nombre: “Yo te nombro El Brazo de Seth, el destructor de mis enemigos”. Se hace el gesto de portarle como arma, luego entonces, se le deja en el altar con respeto, y se procede a efectuar el gesto del secreto. Entonces se da por terminado diciendo “ES”.

 

Estas son algunas de las formas más básicas e inmediatas que el aspirante puede adoptar como practicas iniciales auxiliares a su práctica Mágica común, mientras va aprendiendo formas más sofisticadas de defensa y protección mientras su conocimiento evoluciona.

sábado, 1 de febrero de 2014

::TRACTATUS AL KHEM IGNI:: (I)



El principio sobre el cual se fundamenta la práctica de la Magia es este: es posible producir cambios en un plano de existencia mediante la manipulación de planos superiores (sutiles) ligados a ese plano, sin necesidad de intermediar directamente mediante contenidos existentes en el mismo plano. Como ejemplo, es posible influir en el plano físico de la realidad, sin necesidad de usar elementos existentes en el mismo plano que interactúen unos con otros para producir el cambio deseado; de manera que un pensamiento, que es un contenido habitante de un plano diferente al físico, tiene la cualidad bajo determinadas circunstancias, de influir en el plano físico de manera directa, protagonizando como la causalidad de una consecuencia física.

Partiendo de esta premisa, se entiende que el método detrás de la Magia radica en conocer y comprender con exactitud cuáles son las circunstancias que permiten que exista una influencia de un contenido de un plano de la realidad sobre otro; de manera que Magia es la ciencia que estudia las intra-relaciones planares, y al mismo tiempo es el arte de producirlas a voluntad.

Así como los contenidos de planos superiores pueden influir sobre los inferiores y manifestarse dentro de ellos como una interpretación equivalente de sí mismos en la realidad del otro plano, de la misma forma los planos llamados inferiores pueden generar representaciones que acceden a los superiores y se manifiestan en una forma más sutil con base en su configuración inicial; tomando como modelo el aparato psíquico, se observa que pensamiento y emociones pueden convertirse en conducta u otra manifestación física de la realidad, y de la misma forma, otros fenómenos de la realidad física pueden influir en la conformación de pensamientos y generación de emociones entre otros contenidos psíquicos, así como producir efectos y perturbaciones en planos superiores.

El Magus, el artesano que enlaza las causalidades mediante la ciencia de las relaciones cósmicas, ordena selectivamente una serie de actividades y elementos materiales (herramientas mágicas) para elaborar rituales y actos mágicos, con la finalidad de producir perturbaciones específicas en planos superiores, que tienen la finalidad de generar contenidos sutiles que posteriormente van a influir de nuevo sobre los planos físicos, cumpliendo las leyes de transformación de los contenidos de la realidad inter-dimensional, obteniendo la transformación deseada que será el cumplimiento de su meta. Esto, a grandes rasgos, resume la obra del Magus adepto, sin embargo para el iniciado más avanzado es bastante más complejo, ya que este al haber introyectado el conocimiento de esta ley natural y universal del intercambio, llega al entendimiento de que los efectos entre planos pueden adquirir una variedad infinita, por ejemplo, lo mental influir sobre lo astral, lo astral sobre lo físico, lo físico sobre lo etérico, lo etérico sobre lo astral, lo mental sobre lo mental, etc. etc.

Comparativamente en la realidad física observamos que existen cuatro estados conocidos de agregación de la materia: sólido, líquido, gaseoso y plásmido; la materia atraviesa estos distintos estados según su nivel relativo de energía bajo determinadas circunstancias y según los elementos constituyentes del objeto; de la misma manera los contenidos existentes en la red dimensional de la existencia intra-relacional, es decir el conjunto unificado de los planos físico, astral, mental y etérico (o cualesquiera sea la división planteada por algún modelo teórico esotérico) pueden adquirir en cualquier momento y también bajo específicas variables, los estados sustanciales concernientes a cada uno de los planos, transformando su configuración inicial con el efecto de una cantidad de energía aplicada de manera selectiva y otros procesos Mágicos involucrados, mediante los cuales es posible que un contenido de un plano llegue a existir en otro plano por obra de la fluida e inagotable transferencia de la realidad.

El plomo en oro.

Por supuesto, la complejidad de realizar este tipo de transferencias y transformaciones es mucho mayor de lo que representa la dificultad de cambiar un estado de la materia en otro, aunque la similitud analógicamente es muy útil. Digamos, por ejemplo, que queremos convertir vapor de agua en hielo; lo que primero  debemos hacer es lograr la condensación de las moléculas no cohesionadas en agua fluida semi-cohesionada, para después producir un segundo cambio energético-molecular que convertirá el líquido en sólido completamente coherente, físico, tangible; de la misma forma si buscamos materializar un contenido mental, primeramente debemos reunir los contenidos mentales dispersos que conforman el pensamiento mediante un acto profundo de concentración y visualización, para después manejar el contenido obtenido y transformado mediante este ejercicio en sustancia astral hasta que, insuflando energía en un segundo proceso, le otorgamos materialidad. Esto es lo que un Magus entiende como hacer Magia. Para realizar esto es necesario un importante grado de conocimiento y práctica previa, y tan sólo es característico del más burdo de los actos mágicos (por no mencionar algunos aún más simples que no considero Magia sino simple causalidad energética semi-intencionada), a un nivel más avanzado, el Magus deseará ser mucho más específico en sus expectativas y resultados, así como efectivizar el proceso, reducir el desgaste y los riesgos; imaginemos entonces que no sólo queremos convertir vapor en hielo, sino que deseamos que ese hielo se cristalice en una forma específica, de cierta duración, en cierto lugar y tiempo, y bajo ciertas condiciones desencadenantes, para luego desaparecer a un tiempo calculado; ya puede uno comenzar a entender en la analogía la complejidad de la verdadera Magia. Aún más, el Magus busca el dominio de todas las transformaciones entre los estados planares a voluntad, lo cual añade un factor posiblemente infinito a la variabilidad de los posibles procesos necesarios y las complicaciones del Ars Arcanum.

Desde este postulado se podría suponer que un Magus es cualquiera que pueda realizar un cambio en la realidad en conformidad con su voluntad, entonces un simple obrero de la construcción podría ser llamado Magus dado que realiza cambios en la estructura de la realidad física; esto no es del todo errado, sin embargo ¿Los realiza conforme a su voluntad? ¿Entiende a la perfección las implicaciones de la realización de su obra, tiene en claro su objetivo final, elige libremente la realización de su trabajo? ¿Hace de su obra su ciencia y su arte, y domina los resultados finales de tal realización, es poseedor de sus consecuencias? Cualquiera que llene estas condiciones puede ser llamado Magus, no importa que mínimo cambio realice y que tanto provecho obtenga de ello, siempre que sea un acto plenamente consciente y voluntario, será Magia, y quien lo haga, será Magus.
Sin embargo, en la acepción más específica del término usado en esta secuencia teórica y en la tradición ocultista, un Magus es aquel que realiza estos cambios teniendo un conocimiento de las leyes universales de la interacción entre las distintas dimensiones y fenómenos de la realidad, con lo cual adquiere la maestría técnica de manipular la dinámica en la cual fluyen los sucesos universales, seleccionando cuidadosamente las actividades a realizar para obtener un resultado preciso esperado.

Magia es teoría del caos aplicada: el aleteo de una psique en un lado de la realidad puede provocar un huracán de sucesos en otro, comprender los factores que desencadenan el huracán, la dinámica del huracán, sus elementos constituyentes, cómo reacciona ante el aleteo inicial de la psique, que movimientos particulares de la psique producen qué tipo de vientos y arremolinamientos, desarrollar el dominio de la danza de la mariposa a voluntad para producir resultados determinados sobre un terreno específico con un huracán de diseño particular, en tiempo, forma y efecto ad libitum.


Esto es Magia, esto es el Magus.

miércoles, 25 de diciembre de 2013

Psicología del Caos: Aproximaciones teóricas.































“Puesto que todo lo psíquico es preformado, también lo son sus funciones particulares, es especial aquellas que provienen directamente de predisposiciones inconscientes”

-C. G. Jung.

La estructura que adquiere el agua al congelarse en copos de nieve es siempre similar, porque obedece a principios invisibles implícitos en la naturaleza del agua; los patrones de su comportamiento de congelación surgen de la fuente de estos principios, los cuales no tienen una existencia física por sí mismos, son características universales a toda el agua; no conducen el orden de la solidificación en cristales del fluido desde un punto central de control externo; sucede que existe un orden, una ley que no es ajena al agua sino parte de su misma naturaleza y le permite ser agua.
Principios similares gobiernan todo lo que existe, de manera que la formación de un planeta, por ejemplo, siempre resultará en una estructura esférica de acuerdo a la misma naturaleza de la materia y fuerzas que lo forman; sucede lo mismo con el comportamiento de los gases, de las ondas, de las partículas y en general de todo lo que existe y llega a ser en el universo: todo tiene un principio regulador de acuerdo a su misma naturaleza.

El mismo tipo de principios reguladores se puede observar en la inteligencia colectiva de los grupos, en las parvadas de aves o bancos de peces que se mueven al unísono sin ser dirigidas por nada exterior al mismo grupo ni desde una jerarquía central, obedeciendo únicamente a la configuración del grupo de acuerdo a leyes muy básicas. Se puede vislumbrar este mismo fenómeno en la construcción de la cultura humana, que tiene similitudes características básicas independientemente del lugar, tiempo y grupo social del que se trate; todas las culturas desarrollan un lenguaje, una escritura, siguen un curso de evolución similar desde la estructura nómada-cazadora hasta la sedentaria-agricultora, elaboran códigos de conducta y establecen jerarquías de gobierno, por decir unos cuantos.

En la psique humana estos principios se conocen como “arquetipos”, los cuales no tienen una existencia material ni psíquica predeterminada, sino que son puntos de referencia sobre los cuales se construyen y organizan los contenidos mentales, determinando el curso y la evolución de la elaboración de nuestras ideas, dictaminando la evolución de estas hacia la totalidad de la complejidad de nuestro pensamiento. Esto significa que obedecemos inconscientemente principios, fuerzas inmateriales que comienzan como contenidos mentales y concluyen en conductas, dando lugar así a toda la formación de la existencia humana; evidenciando con esto que toda la existencia del hombre como individuo y colectivo está determinada por estas mismas fuerzas inmateriales, principios pilares del desarrollo del psiquismo de toda la especie.
Esto sugiere que existen patrones predecibles en la conformación del pensamiento de cualquier individuo, lo cual a su vez implica que es posible identificar un proceso específico de pensamiento-conducta de un individuo o grupo, reconocer el surgimiento y evolución de estos patrones, y con base en esta identificación, elaborar conocimiento que permita predecir el curso de la evolución y conclusión de corrientes específicas de pensamiento desde su más temprana manifestación, pudiendo así predecir la conducta futura de un individuo o grupo con menor o mayor eficacia, de acuerdo a la efectividad del reconocimiento previo de la conformación de los patrones organizativos. 

El reconocimiento de estos principios reguladores organizativos es el fundamento para una verdadera psicología, una ciencia predictiva del pensamiento y de la conducta, con resultados precisos; para llegar a esta exactitud en la ciencia del comportamiento primeramente debemos reconocer que existen estos principios, que son comunes a todos los individuos, que regulan desde lo inconsciente la evolución de la constitución de su pensamiento y que pueden ser identificados y clasificados independientemente de las características personales que adquieren por el desarrollo específico que se da en cada individuo particular, comprendiendo que si bien ningún copo de nieve es igual a otro, todos comparten el mismo principio estructural. Además de un pleno conocimiento de estos principios arquetípicos en la consciencia humana, se requiere una clasificación de su comportamiento en conjunto y de los resultados de su combinación, ya que no es un solo principio el que rige la psique humana, sino la interrelación de una cantidad variada y mezclada en distinta variedad y con distintas magnitudes de la influencia de cada uno sobre otro; es preciso comprender que somos la combinación de distintas fuerzas en distinta relación, combinación y oposición entre sí, con diferentes cantidades de cada una en cada caso.

 Todo esto hace que la complejidad de la predicción y conocimiento de la estructura de la psique, desde una perspectiva realistamente científica hacia una objetividad fenomenológica, se vuelva considerablemente complicada, pero a la vez implica que es posible, que podemos llegar a comprender la psique como un conjunto de fuerzas intrarrelacionadas actuando al unísono, y que podemos llegar a realizar cálculos exactos en el comportamiento humano, así como estudios forenses precisos, para reconocer tanto el estado interno presente de la mente, como lo que existió antes y lo que existirá después; pudiendo llegar a este conocimiento técnico tras haber reconocido primeramente tales principios reguladores, y luego, extensivamente haber estudiado empíricamente los resultados de sus combinaciones.


Suponiendo, claro, que no haya sido ya realizada esta enorme y sumamente compleja obra, habiendo sido olvidado su conocimiento entre lo que ahora entendemos como mera superstición...

viernes, 13 de diciembre de 2013

LOS ERRORES DEL ADEPTO: EL FALSO PODER (I)




Cuando mediante el Ars Arcanum se busca la manipulación de lo real mediante la ejecución de la propia voluntad e intelecto, es fácil caer en el error común de los adeptos: creer que se realiza una transformación en el mundo para obtener un beneficio tangible e inmediato. Esto es una falsedad vulgar, pues el propósito auténtico de ejecutar la voluntad sobre el mundo comparte la misma intencionalidad que la del artista cuando realiza su obra, es decir, obedece a necesidades del alma buscando resultados útiles sólo para su propio ser interior, y si es posible, en segundo lugar, se obtiene el beneficio material como un resultado residual.
Se busca transformar la realidad para despertar a la mente a la verdad de que es ella misma, y no objeto o fenómeno alguno del mundo, quien determina la realidad, y que la solidez aparente de lo tangible es únicamente “sólida” en cuanto la misma mente así lo dictamine.
Comprendiendo esta verdad se entiende a la vez que la naturaleza de los resultados, independientemente de ser clasificados como positivos o negativos, son igualmente iluminadores, pues mientras cumplan la finalidad de demostrar la sumisión implícita de la materia hacia la intencionalidad profunda de la mente, están revelando la falsedad misma del escenario sobre el cual se pretenden realizar juicios de bien o mal, los cuales no tienen fundamento si  el escenario mismo carece de realidad. ¿Qué tan buenos o malos pueden ser los actos que realizamos dentro de un sueño?


Es por esto que para el Ars, las clasificaciones de “blanca” o “negra” son producto de un juicio que aún no ha despertado a la verdad: el desarrollo de los fenómenos carece de cualidades pues ellos son meramente el producto obediente y transitorio de una Mens Aeterna. Nada positivo o negativo puede obtenerse de las relaciones con el mundo y las cosas mientras estás relaciones estén teñidas de afecto, es decir, contengan preferencias y expectativas personales que producen que el espíritu se apegue a las formas de la falsedad material, enajenándose en las circunstancias de la vida física. El caer en tales juicios o en cualquier inclinación afectiva por los resultados obtenidos de la ejecución de la voluntad en el Ars, es el verdadero mal original, pues el espíritu se mantiene esclavo y servil en concubinato con alguna de estas posturas aparentemente opuestas, jugueteando entre dos manos, apegándose a una y rechazando a otra, las cuales detrás del telón que pertenecen a la misma Mentira.

Cuando se identifica la auténtica meta de la realización de toda obra dentro de uno mismo, identificando el esfuerzo y el logro sobre lo material como únicamente la excusa para el ejercicio del espíritu y no como una finalidad en sí mismo, se puede trascender el riesgo primario de lograr el éxito en la obra y quedar preso de ese éxito, habiendo olvidado que el triunfo tangible es una ilusión y de hecho la primera y más eficaz trampa que detiene a aquel que ha iniciado su camino espiritual. En cambio, si se cae en la auto-satisfacción del poder recién descubierto y se olvida que lo hecho es sólo hecho para revelar la naturaleza reinante de quien lo hace (Spiritus) así como para procurar su ejercicio y evolución, se cae nuevamente y más profundo en la esclavitud en el reino del Demiurgos, alejándose aún más del amor de Sophia al aferrarse con aún mayor tenacidad al abrazo del olvido. Icaros es devorado por el sol y la bestia entierra sus garras en el cuerpo de Adán.

El gobierno de la ilusión es insubstancial en cada rincón ¿Qué vale un océano de nada? El engaño está en creer que la acumulación de vacío acabará por llenar la vacuidad, pero incluso la corona más lujosa es sólo un estigma de falsedad, un reinado de polvo. Cuídate de la corona de falso oro.

sábado, 11 de junio de 2011

REALIDAD




Recuerdo una vez que vi en un documental como se realizaba un trasplante de ojos, después de todo el proceso de la cirugía y la recuperación, el paciente relató algo muy curioso, dijo que podía ver perfectamente una vez más (no fue ciego toda su vida) pero que los colores que el veía no eran como él los recordaba, por ejemplo le mostraban algo de color rojo y el de alguna manera distinguía el rojo, pero este rojo no era como el que él veía con sus anteriores ojos, cosa que le sucedía con muchos otros colores.

Entonces, ¿qué es el color rojo? Si yo te digo que algo es rojo y tú dices que estás de acuerdo, y ambos decimos “eso es rojo”, ¿Cómo podemos estar seguros de que lo que ambos llamamos rojo, es el mismo estímulo visual, la misma experiencia perceptiva en ambos?

Si me trasplantaran tus ojos, ¿crees que seguiría viendo el mismo rojo, y viceversa?

Lo que busco demostrar con este ejemplo es muy simple: La realidad es un acuerdo social

¿A qué me refiero con esto?
Imaginemos que una persona, (puedes ser tú mism@) se encuentra una roca en el camino, la observa un momento, ve que es grisácea, dura, de superficie rugosa, caliente por el sol, es una pesada bola de piedra vaya, entonces esta persona dice: Sin lugar a dudas, es una roca. Luego llegan otras diez personas, observan la roca, y dicen: Es una roca; llegan después otras mil, repiten el proceso, afirman que es una roca; llega otro millón y asegura que es una roca.
1 001 011 personas afirman que es una roca, perciben exactamente lo mismo, están todas de acuerdo, esto es lo que se llama realidad objetiva,  algo que no depende de opiniones personales o cosas abstractas y subjetivas como moral, estado de ánimo, creencias personales etc.
Es una roca, y lo es para todos independientemente de lo que cada uno crea, así como 2+2=4
Es algo en lo que uno no se puede equivocar al menos que sea muy idiota, no son cosas como debatir la situación política en medio oriente, el marxismo y el capitalismo, la religión verdadera, etc.

Porque 2+2=4 ¿cierto?

Sin embargo, si pensamos que la especie humana está diseñada con cinco sentidos básicos y una mente, y que estás seis cosas están interrelacionadas y estructuradas de manera que funcionan de manera similar en cada individuo con relativamente ligeras variaciones (en comparación con otras especies) debido a causas culturales, de género, raza, edad, etc.; entonces podemos comenzar a pensar que tal vez, el hecho de que todos vean una misma roca esté directamente relacionado con el hecho de que todos compartan la misma estructura de percepción, es decir, que todos sean humanos con cinco sentidos y una mente, y así podríamos suponer que lo que estos humanos llaman realidad objetiva, no es otra cosa que una realidad subjetiva colectiva.

Permítanme exponérselo de otra manera:

Si tomamos a diez adolescentes hombres, heterosexuales, sanos, americanos, todos de 15 años de edad, y les mostramos un video de Beyoncé y luego les preguntamos si les gusta su culo ¿creen que alguno de ellos diga que no? Dicho de otra manera, dentro de este grupo de 10 chicos, el que Beyoncé está buena es una verdad irrefutable, innegable, una Realidad Objetiva, algo que no puede ser puesto en duda, que no tiene manera de ser refutado, es decir, es:

2+2=4

Basta introducir el factor discordante (en este caso una mujer especialmente envidiosa) dentro del grupo de chicos para demostrar como las realidades objetivas se convierten en subjetivas, basta observar como esta chica envidiosa y necesitada de atención critica el “culo gordo y vulgar” de Beyoncé para demostrar que no en todos los rincones del mundo Beyoncé está buena, y que la realidad objetiva, el Hecho de que lo está, es tan dependiente de la similitud de la percepción del colectivo que la observa, como que la roca sea una roca.

Introduzcamos el equivalente del factor “mujer histérica” dentro del anterior ejemplo de los 1 001 011 enajenados fanáticos de la roca. Imaginemos que una especie alienígena observó la extraña conglomeración del millón y pico de personas alrededor de la roca y quiso observar que estaba pasando, así que muchos de ellos bajaron en sus naves a investigar. Aclaremos que esta forma de vida está dotada de diez sentidos, ninguno de los cuales tiene un equivalente con alguno de los sentidos humanos (si les es difícil imaginar esto piensen en los murciélagos y los delfines que usan el ultrasonido) y una mente con una estructura muy diferente y mucho más compleja que la humana (podría decir superior, pero es algo subjetivo…) Al llegar a la tierra de alguna forma lograron entablar comunicación con los humanos roquianos (si, ahora son roquianos, como los cristianos) y les preguntaron porque se reunían alrededor del universo ALPHA RH 100427, a lo que los roquianos respondieron con grácil diplomacia:

Humanos: ¿WTF? Es una roca, mejor dicho La Roca, la incuestionable roca, el ícono de las realidades objetivas, el símbolo de todo aquello que es cierto y verdadero sin lugar a dudas. Nos reunimos alrededor de ella para venerar la Única Verdad Absoluta (antes le llamábamos Dios pero generaba muchos problemas socio-políticos, guerras y esas cosas tristes…en fin)

Raza alienígena: Ehm...es un Universo, es el universo ALPHA RH 100427, contiene exactamente 4 567 846 formas de vida inteligente (al menos hasta el último censo y excluyendo a unas cuantas que adoraban como divinidad a dos maderos atravesados, desde luego) Es el único universo con un planeta donde el ejército fascista del imperio McDonald´s no ha llegado y donde se ha logrado erradicar todas las enfermedades venéreas así como el embarazo vía sexo. Así que, es un buen universo.

Ahora pensemos ¿Quién tiene razón?

Si la raza alienígena con sus diez sentidos y su mente Pentium 1000  experimenta en ese conjunto de materia-espacio-
tiempo eso que llaman el universo ALPHA RH 100427 ¿No es eso realidad?
Si nosotros con nuestros cinco sentidos y nuestra mente pues…humana (si, hay quienes le dan el grado de mente) experimentamos una roca sólida, rugosa, caliente, tal vez salada si algún idiota le pasa la lengua, etc. ¿No es eso realidad? ¿No es realidad lo que con nuestra mente y nuestros sentidos experimentamos en conjunto?

¿Cómo podríamos entrar en un debate sobre si es una roca o un universo, sabiendo que sencillamente percibimos diferente, que tú rojo no es mi rojo?

¿Cómo podríamos entrar en un debate de lo que sea, sabiendo que no existe la realidad objetiva?

Todo el mar, todo cuanto ves en destellos, movimientos, azul inmensidad, ondulación, salinidad, frescura, humedad, todo lo que percibes con los sentidos, sientes emocionalmente, interpretas con la mente, eres tú. Todas esas cosas son sensaciones que suceden dentro de tu mente, que surgen a partir de la relación entre tú y el mar dando como resultado la experiencia del mar (eso que llamas mar) pero esto sólo es posible a partir de la relación entre ambas cosas, la entidad perceptiva y lo que se percibe;  y cambia tanto la realidad cuando se cambia el panorama observado (mar por desierto) como cuando se cambia el sujeto que percibe (humano por alienígena de diez sentidos) Tú construyes la realidad de una percepción a través de las sensaciones y significados que generas a partir de ella, y a través de las sensaciones y significados, vas creando la realidad.

La Verdad no está en una u otra de las cosas, está en el contacto entre ambas, y a veces estos contactos pueden ser colectivos, como un grupo de personas observando una roca (similares observadores similares objetos de observación). No hay realidades objetivas, sólo subjetivas colectivas.

Para definir quien tiene razón, primero deberíamos preguntarnos qué o quien define lo que es razón y lo que no lo es. La razón es simplemente otra forma de religión ¿Quién es pecador y quien  es santo, quien tiene enfermedades mentales y quien es sano, quien tiene razón y quien es idiota?

¿Quién vive una fantasía, y quien una realidad? Pero por encima de todo ¿A quien autorizamos para que responda estas preguntas? ¿Y al hacerlo, en base a que lo hacemos? ¿A la razón, a la moral, al sentido común, a lo que es correcto?